📅 Fecha: Jueves, 6 de noviembre de 2025
🕚 Hora: 11:00 h a 13:00 h
📍 Lugar: Centro Municipal de atención a la Mujer – Alhaurín de la Torre(Málaga)
🎟️ Acceso libre hasta completar aforo
La enfermedad de Parkinson (EP) es un trastorno neurodegenerativo del sistema nervioso que avanza progresivamente. En ella, ciertas neuronas cerebrales fundamentalmente las de la llamada sustancia negra que producen dopamina se van deteriorando, lo que lleva a una disminución de este neurotransmisor clave para el control del movimiento.
Tradicionalmente se asocia con síntomas motores como temblor al reposo, rigidez muscular, lentitud del movimiento (bradicinesia) y problemas de equilibrio o la marcha.
En esta charla hablaremos de una de las partes menos visibles pero igual o más impactantes de la enfermedad son los llamados síntomas no motores. Estos abarcan un amplio abanico de manifestaciones que no tienen que ver directamente con los movimientos del cuerpo, pero que afectan gravemente la calidad de vida. Entre ellos encontramos:
Pérdida o disminución del sentido del olfato (hiposmia).
Estreñimiento y otros trastornos digestivos/pérdida de apetito.
Trastornos del sueño: sueño fragmentado, somnolencia diurna, trastorno de conducta del sueño REM.
Cambios del estado de ánimo: depresión, ansiedad, apatía.
Hipotensión ortostática (presión baja al ponerse de pie), mareos.
Problemas sensoriales (visión borrosa, sequedad ocular), dolor, fatiga crónica.
Alteraciones cognitivas: desde enlentecimiento mental hasta deterioro cognitivo o demencia en estadios más avanzados.
Es importante destacar que estos síntomas pueden preceder a los motores por años, lo cual implica que la enfermedad ya está en marcha aunque no haya aparecido el temblor o la rigidez típicos. Por ejemplo, se estima que los síntomas no motores pueden manifestarse entre 10 y 15 años antes de los síntomas motores.
Dado que muchas personas, familiares y sistemas de salud centran la atención en los síntomas motores, los síntomas no motores pueden quedar ocultos o infra-valorados, aunque pueden condicionar un gran impacto en la vida diaria y el bienestar.
Datos y situación en España
En España se estima que hay aproximadamente 200.000 personas afectadas por la EP.
Cada año se diagnostican alrededor de 10.000 nuevos casos en España.
La EP es la segunda enfermedad neurodegenerativa más común, después de la de Alzheimer.
La prevalencia aumenta con la edad: se estima que afecta al 2 % de las personas mayores de 65 años y al 4 % de las mayores de 80 años.
Es una enfermedad en claro aumento: según la Sociedad Española de Neurología (SEN), la EP es la enfermedad neurológica que más rápido está incrementando su prevalencia, discapacidad y mortalidad.
¿Por qué “lo que no se ve” es tan relevante?
Los síntomas no motores afectan ámbitos muy diversos: emocional, cognitivo, autonómico, sensorial… y a menudo repercuten más en la calidad de vida que los síntomas motores visibles.
Al manifestarse antes o de forma menos reconocible, muchas personas pueden experimentar malestar, frustración o sentirse incomprendidas. Reconocer estos síntomas es clave para ofrecer un abordaje integral.
Un diagnóstico y tratamiento tempranos de los síntomas no motores pueden mejorar la calidad de vida, reducir complicaciones y facilitar la adaptación al día a día.
Sensibilizar sobre estos síntomas también ayuda a derribar estigmas y a que se actúe con mayor anticipación: “no todo es temblor”.
Cómo afrontarlo y algunos mensajes para tener en cuenta
Un abordaje multidisciplinar es importante: neurología, neuropsicología, fisioterapia, logopedia, atención a la salud emocional.
Más allá del tratamiento farmacológico de los síntomas motores, hoy se considera esencial prestar atención a los síntomas no motores para ofrecer una atención global.
Estilos de vida saludables (actividad física, nutrición, sueño de calidad, estimulación mental) pueden jugar un papel importante en la gestión de la salud en la Enfermedad de Parkinson